MAESTRAS

DEL ARTE

Cada obra que encuentras aquí ha sido elegida con un criterio: que merezca ser vivida. No explicada. No catalogada. Vivida.

el método

Ver es pasar por delante. Entrar es quedarse. Es acercarse hasta que el pigmento deja de ser color y se convierte en materia, hasta que la pincelada deja de ser gesto y se convierte en decisión, hasta que entiendes que detrás de ese lienzo había una inteligencia que tenía algo muy concreto que decirte.

Eso es lo que pasa aquí. Eso es lo que buscamos en cada obra, en cada detalle, en cada artista que entra en la colección.

Hay una diferencia entre ver una obra y entrar en ella.

LA

OBRA

MANDA

El tiempo.

Rigor o silencio.

Las épocas más antiguas tienen prioridad aquí. Porque crear en el siglo X, en el XV o en el XVII con el mundo en contra exigía una voluntad que hoy resulta casi imposible de imaginar. Ese mérito merece una mirada extraordinaria.

Cada dato, cada fecha, cada atribución que leerás en esta galería viene respaldado por fuentes académicas verificadas: catálogos de museo, publicaciones universitarias, archivos documentales. Divulgamos con rigor o no divulgamos.

No leerás sobre arte.

Estarás dentro de él.

desde Granada con rigor y con alma

Me llamo Ana Carlota Valle. Soy historiadora del arte granadina y consultora de patrimonio cultural. Mi trabajo es poner en valor lo que merece ser visto, difundir el patrimonio a través de las nuevas tecnologías y acercar la historia del arte a quien quiera vivirla de verdad.

Las Claves del Arte es uno de mis proyectos divulgativos. Y Maestras del Arte | Index es donde esa divulgación se convierte en experiencia.

La persona que mira por ti.

GUARDAMOS MIRADAS

Un proyecto real que también es académico.

Maestras del Arte | Index festá desarrollado dentro del marco académico del Módulo 2: Competencias digitales específicas para la creación de contenidos culturales y creativos (6 Ed)_1 de la UNED.

Un entregable universitario que es, al mismo tiempo, un proyecto real construido con criterios editoriales propios y rigor historiográfico contrastado.

Porque el mejor aprendizaje es el que deja algo en pie cuando termina.